"CRISIS ENERGETICA PSICOEVOLUTIVA”

EN EL PSICODIAGNOSTICO

DDPT

DISEÑO DIAGNÓSTICO PRONÓSTICO TERAPÉUTICO

 

 

Licenciada Lidia Inés Balatti

OBJETIVOS: conceptualización y fórmula descriptiva de la “energía psicoevolutiva” en relación con la “crisis”. Los indicadores en el DDPT. Sus diversas posibilidades.

TEMÁTICA PRINCIPAL Y METODOLOGÍA:

Instrumento: el DDPT, tests que lo componen, las tres áreas. Enfoque.

Conceptualización de la “Psicoevolución Psicointegrativa”; permanencia de la transformación. Crisis progresivo-conceptiva del sí mismo integrado de la persona. La crisis como decisión. Tres conceptos básicos del “pensar conceptivo” en “Psicoevolución”: La “fuerza” transformadora del “pensamiento conceptivo” conlleva el “poder creador”de la “Fuerza de integración”, el combustible creador de la “Energía Psicoevolutiva” y el “sentido creador” de la “Selección electiva”. Explicitación de los tres conceptos: “fuerza de integración”, “energía psicoevolutiva”y “selección electiva”.

Ecuación descriptiva de la “energía psicoevolutiva”: “estructura-forma/tiempo-transformación”: descripción conceptual de ambos miembros de la ecuación. Los parámetros de tests que nos dan señales de ellos. Distintas posibilidades en las que se presentan cada uno de los miembros de la ecuación y en la relación entre ellos; las implicaciones en la técnica y en la situación del sujeto del psicodiagnóstico: distintas formas – evolutivas y recursos de la “crisis”, la “transmutación” y las “posibilidades”.

CONCLUSIONES:

El parámetro o módulo de síntesis, que relaciona los indicadores de la “estructura-forma” con los del “tiempo-transformación”, nos acerca a la comprensión de la situación de la crisis y de los recursos energéticos con los que cuenta el sujeto del psicodiagnóstico para la resolución en el contexto de la Psicoevolución integrativa.

PALABRAS CLAVES: crisis. Decisión. DDPT. Energía. Psicoevolutiva. Tiempo: trasformación. Estructura. Forma. Integración. Sobreintegración: parálisis. Fragmentación: desintegración. Ecuación: estructura / transformación. Balance. Recursos. Posibilidades.

 

 

“CRISIS ENERGÉTICA PSICOEVOLUTIVA”

EN EL PSICODIAGNÓSTICO

DDPT

DISEÑO DIAGNÓSTICO PRONÓSTICO TERAPÉUTICO

 

Durante treinta años traté de hacer aportes a una comprensión del ser humano, caracterizada por una constante “transformación psicoevolutiva” del sentido “Integrado” de su unidad en la diversidad de sus posibilidades: la Psicoevolución.

El Psicodiagnóstico que he usado como instrumento, se fue construyendo con sus tres áreas en el DDPT: Diseño Diagnóstico Pronóstico Terapéutico. El Área I, Bender y Figura Compleja, de lo perceptivo-ideacional; el Área II, Wechsler-Wais y Raven, de la estructura vivencial intelectual y su evolución; y, el Área III, Figura Humana, Rorschach y Phillipson, de los procesos sutiles, complejos y analógicos de la vivencia.

En Psicoevolución, para observar la transformación, consideraremos una “forma”, en relación con los procesos de movilidad y mutación de esa forma. Muchas veces percibimos esos transcursos como crisis del tipo de las rupturas, cuando en realidad son, o pueden serlo si se hacen las decisiones adecuadas, momentos de la continuidad psicoevolutiva.

Fue aproximadamente hace diez años cuando cerré un ciclo de estudio y trabajo con una publicación que llamé “Estallido de la Integridad”; frase con múltiples sentidos, uno de los cuales es la referencia a nuestro mundo signado por una explosiva crisis; que, creo debe ser elaborada como transformación evolutiva.

Dicha publicación se fundamentó en una muestra de quinientos casos, de los cuales el 72% está constituido por estructuras de personalidad que allí fueron descriptas como “caracteropatías en descompensación”. Estas se manifestaban en un mundo de crisis sociopolíticas y económicas. Escribí en aquel momento: se observa “una suerte de agotamiento de estas estructuras de alto gasto energético, dado el predominio de las formas sobrecompensatorias y disociativas”. Al agotarse entraban en descompensación y, se producía la expresión de la masividad de la angustia, la desintegración, o, la inhibición depresiva. Estaba observando lo que luego conceptualicé como “crisis energéticas psicoevolutivas”, con una disminución o parálisis de la capacidad de reciclaje y renovación vital. Las quejas predominantes eran: ya no puedo concentrarme y pensar, dudo de mis fuerzas, no puedo enfrentar las situaciones; u, otras expresiones que connotaban la falta de disponibilidad de recursos. Esas estructuras presentaban distintos signos de pérdida de posibilidades; encontramos por ejemplo como uno de los indicadores en la Figura Compleja, la pérdida del pensar lógico-formal, con una regresión a procesos del objetivo concreto, con signos de recuperación que aludían a un mejor nivel logrado en la evolución previa a este momento de crisis. Otros índices característicos fueron una disminución del porcentaje de buenas formas, y la presencia de movimientos humanos velados o reprimidos en el test de Rorschach. La recuperación en los retests luego de un tiempo de tratamiento, convalidaban que los nombrados eran indicadores de crisis.

Apoyándome en la formulación de parámetros de análisis y de síntesis, con el aliento de una frase del maestro Einstein al decir “que una persona de ciencia ha de ser fantasiosa”; concebí esas “crisis energéticas psicoevolutivas” observadas, como un agotamiento del combustible creador, indicador de la urgente necesidad de cambio para la revitalización de la estructura: algo tendría que cambiar para recuperar “la energía” de transformación. Me aparecía así en el tapete el concepto de “energía”, tan usado y, a mi gusto tan poco conceptualizado. Fue por esa época que surgió en mi mente como una ocurrencia respetuosa, tomar a modo de analogía la fórmula de la energía del maestro Einstein: E = m x c2, “Energía igual a masa por la velocidad de la luz al cuadrado”. Entonces me pregunté: ¿Qué debo encontrar y relacionar, para saber con qué energía o combustible y recursos cuento en esta persona, con los cuales hacer las transformaciones necesarias para llevarla a la concreción de las mejores de sus posibilidades?

Revisando desde esa búsqueda la casuística con los retests y las evoluciones clínicas, se me hizo claro un interjuego de carácter ecuacional entre dos tipos de índices: los que tienen que ver con la “estructura o forma”, asimilable a la masa de la fórmula de Einstein; en relación con los datos de los elementos móviles, los del impulso-tiempo que motorizan la transformación. Así se comenzó a configurar otra de las interrelaciones ecuacionales como las que vengo describiendo en mi proceso; en este caso un indicador de síntesis de la “Energía Psicoevolutiva: la relación ecuacional entre la “estructura-forma” y el “tiempo-transformación”.

En el recorrido por el DDPT se encuentran variados indicadores de uno u otro término de esa ecuación. En este espacio reducido introduciré algunos, siguiendo el recorrido por las Áreas.

En Área I, Bender y Figura Compleja: en Bender la “estructura-forma” esta representada por los parámetros de la estructura perceptiva y el logro de las formas de las figuras del test. Siendo indicadores del término“Tiempo-transformación”, los parámetros del impulso y los del tiempo de realización. En la Figura Compleja, es particularmente decisivo el logro de las estructuras operatorias del pensar. Si un adulto, que tiene que haber consolidado el desarrollo de sus estructuras del pensar, no puede sintetizar el patrón fundamental de la Figura Compleja, estará cursando una “crisis energética psicoevolutiva”. Tomaré como ejemplificación de la fórmula de la “energía y sus crisis”, el DDPT de una joven de 20 años, con muy buen rendimiento escolar y social. Presentaba como tema de conflicto, un deseo compulsivo de casarse, con varios intentos de pareja simbióticas que habían terminado en rupturas casi al borde de la ceremonia. Me sorprendió en la Figura Compleja con una copia en donde sintetizaba el patrón fundamental, pero no lo hacía con las diagonales y dividía una subestructura del interior izquierdo de la figura, que es un rectángulo con diagonales, en dos cuadrados con diagonales. En este caso: ¿Será este un patrón guestáltico psicobiológico que muestra la experiencia de pasar los primeros cuarenta días de vida en una incubadora, y, la emigración de su país de origen antes de la consolidación del lenguaje materno? ¿Podría ser entonces que la repetición de relaciones simbióticas-rupturas se estructuraron como repeticiones que absorben la energía psicoevolutiva y paralizan la transformación?

Observando Área II, Wechsler, son habitualmente más visibles los parámetros de la “estructura-forma” y lo digital. Sin embargo el gráfico de la curva de rendimiento junto al análisis de las funciones subyacentes nos permite adentrarnos en la historia de la formación de esa estructura y en aspectos fundamentales de su cristalización analógica. Podemos observar, por ejemplo, la capacidad de aprendizaje en Símbolo de Dígitos, la memoria de experiencias y sus características en Información, la facilidad o dificultades en la comprensión y el manejo de situaciones sociales en Comprensión Visual. Un alto rendimiento en Dígitos con menor resultado en Aritmética, es una relación numérica que nos muestra que contamos con la presencia de sólidas características disociativas. Si además nos encontramos con un alto rendimiento en Semejanzas e Información, superando a Vocabulario, estaremos ante signos de sobreideación, bloqueo y parálisis. Retomando el caso que mencionamos en Área I, que llamaremos Delfina, observamos tanto en la primera toma como en el retest a los dos años, el subtest de Vocabulario disminuído respecto de varias otras funciones, hecho que en mi experiencia confirma lo que mencionamos en Área I respecto de la incidencia en la estructura de hechos de “ruptura simbiótica precoz”, tendencias sobreideacionales y actuaciones sobreadaptativas. Podríamos decir que Delfina sufre la repetición de una primaria deprivación y vivencia de soledad y aislamiento, que actualizada ante la posibilidad de la formación de pareja, moviliza un desajuste de la energía psicoevolutiva y alternativamente, la precipita a concretar y huir de la formación de una pareja. Su energía queda ligada a la compulsión de la simbiosis y la ruptura: su actualcrisis energética psicoevolutiva”.

Enfocando Área III, Rorschach, Figura Humana en 3 pasos y Phillipson. Cada psicodiagnosticador puede usar los indicadores que en su modelo de referencia sean significativos, tanto de la “estructura- forma” como los de la movilidad, “tiempo - transformación”. En el DDPT, se van integrando hasta formar la figura singular de ese psicodiagnóstico en particular, los parámetros analíticos con los de síntesis. Así entre los parámetros analíticos de la “estructura-forma” tendremos el determinante forma y el tipo aperceptivo, ambos en su cantidad y calidad; y entre los indicadores relacionados con el “tiempo-transformación” los determinantes de movimiento, y, los tiempos y procesos de construcción aperceptiva. Los contenidos nos señalarán la “selección” de los temas a los que ha ligado su energía esa estructura, en su proceso de evolución.

En el caso Delfina con el que venimos ejemplificando hemos observado una “crisis energética psicoevolutiva” signada por la repetición de vínculos simbióticos seguidos de rupturas. Reconocimos indicadores en la Figura Compleja y en el Wechsler de una primaria “ruptura precoz”. Las figuras humanas confirman esas observaciones, tanto como los contenidos en el Rorschach: “siameses”, y, “todos juntos tirando para el mismo lado”. Si aplicamos la “fórmula de la energía psicoevolutiva” nos encontraremos, en este caso, con altos componentes de la “Estructura-forma” y altos componentes del “Tiempo-transformación” en una producción tendiendo a la limitación, con mucha energía ligada al conflicto. Confirmamos en Área III la rigidez y la sobrecompensación paralizante. En el retest a los dos años de tratamiento se observa una disminución de esos mecanismos de control con aumento de la posibilidad de acción y de una instancia inicial de autoreconocimiento: vemos en Área I, que en Bender disminuye el tiempo de realización y hay alternancia de tamaños, mientras que en la Figura Compleja comete el mismo error de dividir el rectángulo en dos, pero, se da cuenta lo corrige y no lo repite en el momento de la memoria. En Área II mejora los puntajes y aumenta Rompecabezas, que estaba disminuído en la primera toma, siendo este en mi experiencia un signo de un mejoramiento de la capacidad de autoreconocimiento. En Área III hay un aumento de la producción sobre todo en adicionales con un aflojamiento del control racional. En los contenidos encontramos una interesante secuencia en la lámina 2 del Rorschach: Primera toma: “como la sombra de un cangrejo. No se ve bien definido”; Segunda toma: “dos personas bailando”, y “un águila, es un ave tipo muy sagaz en el sentido de ver las cosas, parece que va muy decidida”. Podemos reconocer la vivencia de ser sombra y de indefinición en la primera toma y su trasformación en la definición vincular y la vivencia de alegría, fuerza, sagacidad y decisión en la segunda. La fórmula de la “Energía psicoevolutiva” ofrece, dentro del mismo tipo de estructuración sobreintegrativa, una disminución del excesivo control formal con mayor producción de mejor calidad de elaboración, la estructura ha comenzado a seleccionar sentidos evolutivos de mejores posibilidades.

En el interjuego circular de la ecuación de la “Energía Psicoevolutiva” en la cual relacionamos los indicadores de la “Estructura-forma” con los del “Tiempo-transformación”, se dan múltiples posibilidades. Las resumiré.

* En los cuadros normales y neuróticos leves tendremos una alta calidad de la “Estructura-forma” en relación con una buena y eficaz presencia del impulso creativo de la variable “Tiempo-transformación”. Contaremos así con muy buenos recursos para tomar las decisiones, que implican toda crisis hacia la creatividad de una transformación evolutiva en la concreción de las mejores de sus posibilidades. Estaríamos frente a una “crisis energética psicoevolutiva de muy buen pronóstico, un momento de desorganización y hasta posiblemente de desintegración casi necesario, para que se produzca la continuidad evolutiva y la transformación.

* En los cuadros psicóticos o borderline observaremos una baja calidad de la “Estructura-forma”, en relación con una mala e ineficaz muestra del impulso creativo de los indicadores del “Tiempo-transformación”. Con una débil estructura y escasa capacidad de transformación el pronóstico es desalentador, estamos frente a una crisis energética larga, profunda y abarcativa.

* En cuadros de fuerte estructuración, los indicadores señalan una “Estructura-forma” fuerte, marcada y sólida; estudiaremos su plasticidad o rigidez, y, su adecuación. Luego nos ocuparemos del otro miembro de la ecuación y observaremos las características del “Tiempo-transformación”. Si este miembro tiene indicadores débiles podemos pensar que la “crisis energética” tiende a pocos cambios y lentos; la estructura tiende a la fijeza, a la inhibición y la parálisis. Si por el contrario nos encontramos con indicadores fuertes de movilidad-creatividad del segundo miembro de la ecuación, podemos pensar que los cambios pueden ser muchos aunque no muy rápidos dada la firmeza de la “Estructura”.

* En los casos de pronóstico reservado, si lo que predominan son los indicadores del segundo miembro de la ecuación, los del “Tiempo-transformación”, estudiaremos su cuantum, calidad, adecuación o bizarrería. Luego pasaremos a ocuparnos del miembro “Estructura-forma”. Si esta es débil o baja, los cambios serán muchos, rápidos, con baja integración estructural; puede haber tendencia a la disipación y desintegración. Se observan en personas que lanzan proyectos múltiples y no los cumplen, presentando hiperactividad disipativa. En este caso la “crisis energética psicoevolutiva” da muestra de tendencias desintegrativas. Estas personas pueden llegar a tener problemas en el pensamiento lógico formal, y por ende en la toma de decisiones. Así lo observamos en Pedro, caso extensamente tratado en el libro “Estallido de la integridad”, con un llamativo resultado en la Figura Compleja: un lento proceso de reproducción de la figura como un armado en rompecabezas. Pedro, profesor de física, abandona el tratamiento cuando había controlado sus crisis fóbicas y recurre a una terapéutica farmacológica; me entero que luego de unos años desarrolla un cáncer de huesos que prontamente desemboca en su muerte. Creo que algo tuvo que ver, con este desenlace, el que Pedro haya suplantado un trabajo de transformación psicoevolutiva, por un cambio en los componentes de su química.

Siento que nosotros y nuestro mundo podríamos “morir” si insistimos en cambiar cosas o “componentes”; en vez de encontrar el reciclaje transformador evolutivo, o sea formas que den sentido a las nuevas posibilidades y creaciones. Crisis es decisión, está en nuestras manos.